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Carta a César -V-
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• También, algunas veces, Dios Creador, por intermedio de
sus mensajeros de fuego viene a proponer a los órganos
exteriores de nuestro sentidos, y principalmente a nuestros ojos,
un mensaje de fuego, significativo de los acontecimientos futuros
que quiere manifestarnos, está llama mensajera
constituyendo la causa material de nuestra predicción.
Porque es evidente que todo presagio que se deba tomar de la luz
exterior exigirá como factor parcial, una fuente
de luz que sea ella misma exterior . Y como el otro factor
del presagio se muestra ante lo que llamaré el ojo
del entendimiento , y que, en verdad, la visión de
que tratamos aquí no podría confundirse con la clase
de visión que producirá una lesión del sentido
imaginativo, parece evidente que el conjunto de la predicción,
luz exterior y visión interior, proviene de una sola y
la misma emanación de divinidad .
Es gracias
a ella que un espíritu angélico inspira al hombre
que profetiza; es ella que reviste de una unción sagrada
sus aterradoras vaticinaciones; es ella también la que
le da forma a su fantasía en diversas apariciones nocturnas:
debiendo someterse todo, a la claridad del día, a la intervención
de la Astronomía, y recibir de ella esa certeza que dispensa
regularmente cuando se une a la Santísima Profecía,
la que no toma en consideración sino la verdad sola y no
exalta sino el animo libre.
• 35-
En esta hora debes comprender, hijo mío, lo que yo encuentro
por mi revelaciones astronómicas, las cuales concuerdan
en todos sus puntos con aquello que me ha revelado la inspiración:
yo encuentro que la espada mortal se acerca a nosotros, bajo la
forma de peste, de guerra más horrible de todo lo que se
ha visto en tres vidas humanas, y de hambruna; yo encuentro que
esa espada caerá sobre la tierra y volverá a caer
muchas veces. Porque los astros se inclinan al regreso periódico
de esas calamidades, porque también está dicho:
yo pondré a prueba sus iniquidades con una barra
de hierro y yo los castigaré a golpe de vergas .
• 36-
Sí, hijo, la misericordia de Dios no se esparcirá
más sobre los hombres durante el tiempo que transcurriría
antes de que la mayor parte de mis profecías sean cumplidas
y consumadas por los efectos de su cumplimiento. Así por
muchas veces, durante este tiempo de siniestras tempestades: Yo
trituraré , dirá el Señor, y Yo
quebrantaré y no tendré piedad .
•
Yo encuentro también mil otras desventuras que acaecerán
por medio del agua y de continuas lluvias. Las describo detalladamente
aunque en proposiciones inconexas entre si , en esta
cuartetas precisando los lugares, las fechas y el término
prefijado. Y los hombres después de mí, conocerán
la verdad de lo que digo porque habrán visto realizarse
algunas de esas profecías, de la misma manera que algunos
lo han conocido ya, como lo he hecho notar a propósito
de mis predicciones verificadas anteriormente.
Es verdad que entonces
yo hablaba en lenguaje claro, en cambio ahora oculto las significaciones
bajo algunas nubes: pero cuando sea apartado el velo de
la ignorancia el sentido de mi predicción se aclarará
cada vez más. Término hijo mío; toma este
don de tu Padre, Michel Nostradamus, que espera tener tiempo sobre
esta tierra para explicarte cada una de las profecías de
las cuartetas dadas aquí; y que ruega al Dios inmortal
que E´l te quiera prestar larga vida, en buena y próspera felicidad.
Salón. 1ro de Marzo de 1.555
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